Irlanda volvió a ganar Eurovisión, esta vez con un precioso tema de inspiración celta de la mano de Eimear Quinn. Una pequeña obra de arte.
Antonio Carbonell interpretó ¡Ay, qué deseo! Quien quiera entender este tipo de canción para Eurovisión, que lo entienda, que yo no. Obtuvo el 20º puesto. Mala y rara esta canción, la verdad.
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